ROYAL BLOOD - ROYAL BLOOD


Puntuación: 8/10

El Hype. Ese instrumento social que ayuda a promocionar diverso producto mediático para así conseguir mayor publicidad (y beneficio) de él. Ese hype es el que ha impulsado a Royal Blood a ser número 1 en ventas en el Reino Unido durante la semana pasada y ha conseguido colgarle la etiqueta de “salvador del rock británico”. Pero Royal Blood no es eso, no necesitan ningún tipo de publicidad para hacerse un hueco en el negocio musical. Ellos tienen sus propios argumentos.

El inicio del álbum es demoledor. "Out of the Black" y "Come On Over" son puro metal. Uno escucha miles de guitarras, cuando en realidad lo único que hay grabado es un bajo. Además, muestran la estructura predominante de la banda a la hora de componer: después de las dobles estrofas y estribillo, un final de canción completamente alocado para llenar los oídos de la gente con distorsión.



La estructura sigue siendo la misma en "Figure It Out", pero esto no es lo que llama la atención del tercer tema del álbum. Su melodía recuerda a esos inicios de Led Zeppelin con armonías vocales mezcladas con riffs sucios. Figure It Out es la canción que abre las puertas del éxito global a Royal Blood. Puede hacer  cantar incluso a una amante de Miley Cirus, y no es broma.


Tras un pequeño descanso a mitad del álbum con "You Can’t Be So Cruel" y "Blood Hands", que se encuentran entre las canciones más lentas y menos destacables del LP, llega "Little Monster". El gran single del álbum. Como toda gran banda, Royal Blood necesitaba una canción así. Y es que esto es lo más destacado de esta banda, sus melodías son pegadizas, incluso alguna vez pueden ser consideradas pop, pero gracias a la suciedad de su sonido consiguen hacernos pensar que tiran más al hard rock.

Tras esa descarga, aparece "Loose Hands", totalmente secundaria en el perecer del álbum. Pero todavía queda lo mejor, el trio final es esencial a la hora de entender el disco. Care Less recuerda a Jack White en estado de abstinencia, y creerme, eso es bueno. La estoy escuchando a la vez que escribo sobre ella y realmente creo que estoy ante algo especial.

"Ten Tonne Skeleton" es Muse. Pero además, es que Matt Bellamy pagaría por hacer una canción así. Bueno, tal vez no, su gusto musical ha ido empeorando con el tiempo, pero vaya, me entendéis. Y para terminar está "Better Strangers", que aparte de ser un buen cierre, tiene un estribillo que recuerda al Heart Shaped Box de Nirvana, y lejos de ser algo negativo, la canción honra magníficamente bien a la de Cobain.


En definitiva, y como hemos dicho al principio, Royal Blood han sido encumbrados antes de lo previsto y a veces eso no ayuda. Para empezar han vendido en dos minutos su tour británico de Octubre, pero el detalle a ensalzar es que no han alimentado su ego, y tocaran en salas pequeñas, donde probablemente su sonido sea más envolvente.

Tienen un largo recorrido por delante, y por mucho que os digan, no son los nuevos reyes del rock, ni van a salvar el rock de guitarras de otros estilos. Ellos han llegado para quedarse, escribir buenas canciones y hacernos disfrutar con su música. No les pidáis más. De esa manera, con su próximo álbum, no os sentiréis decepcionados.

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