Pioneros III: Señor Wences



 




El señor Wences vivió 103 años y murió una noche de 1999, en Nueva York, mientras dormía. El último tramo de su infinita vejez lo pasó alternando seis meses en Estados Unidos y otros seis en Alba de Tormes, a donde había ido a dar por su afición a pescar truchas. Hasta casi los 100 años fue a diario al río, a primera hora de la mañana. Cuando un vecino le preguntó por qué pasaba medio año en América, dijo que era para que no le quitaran la paga. La historia del señor Wences es la del hombre que se va de su pueblo con la idea de hacerse rico y lo consigue a cambio de que ya nadie le conozca en su tierra. 
 
Su hermano mayor, Felipe Moreno, fue otro gran ventrílocuo; aún mejor que él, según el testimonio de todos los que le vieron y conocieron; pero prefirió la bohemia de chato de vino y de noche flamenca al extranjero. De su hermano, el señor Wences aprendió el truco de hacer un muñeco con la mano: una peluca sobre el nudillo; los ojos, dos botones y la boca pintada con pintalabios en los pliegues de los dedos. Le dio el nombre de Johnny Martin. Ahora hasta los niños lo aprenden en el colegio, pero primero el señor Wences tuvo que llevarlo por todo el music-hall americano, desde Los Ángeles hasta Perú. En 1937 le llamaron para que hiciese ese número en la película Cena de medianoche, y cuando vio que su mano se convertía en la de Charles Boyer le puso un pleito a la productora. Esto le vetó en el cine del momento, pero empezada la década siguiente ya tenía una mansión en Beverly Hills y se paseaba en un Buick último modelo. Se hizo vecino de Lucille Ball y de Rita Hayworth y compañero de dominó del padre de la actriz, Eduardo Cansino, y con James Stewart compartía incondicionalidad por el Partido Republicano (pronto fue amigo de Eisenhower y luego de Reagan), y estableció muy buena relación con José Iturbe, y muy mala con Xavier Cugat, que le parecía demasiado catalán y "un fantoche a lo Dalí". 
 
Entonces, lleno de Hollywood como un cielo lleno de estrellas, decidió que había llegado el momento de dejarse ver en su país. Nadie le hizo caso en Madrid. Al presentarse en Peñaranda de Bracamonte, su pueblo, en un Mercury despampanante, los muchos que no le habían conocido preguntaban quién era. "¡Un ventrílocuo!". "¿Y eso qué es?". "Uno que habla con la barriga". "¡Pobre hombre!".
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El señor Wences tenía la nariz ganchuda, afilada, y la calavera escurrida, mística y señorial. Actuaba con frac negro y corbata blanca, había en él algo de ultimátum, palpitaba en su gesto la distinción intimidatoria, ominosa de un santo jesuita. Fue muy popular también su número con Pedro, una cabeza barbuda parlante. Era lo que se había salvado de un muñeco después de un accidente de circulación. Guardó la cabeza en una caja con bisagra y la paseó por los escenarios. "'S aw right, Pedro?", le preguntaba. Se abría la caja, la cabeza respondía "'S okay!" y se cerraba de golpe. El señor Wences habló siempre con acento de haber pasado mucho frío en Peñaranda y esto le hacía reír aún más al público americano. El breve diálogo It's all right? It's ok! empezó a correr como la pólvora anarquista por las películas y las series de televisión. Es citado en La familia Munster, en Scooby-Doo, en Los Picapiedra, y hasta Bart Simpson se hizo una vez un muñeco con su mano para decir el "todo va bien".
A lo largo del documental de Jorge San Román va apareciendo la gente que le conoció. Cuentan anécdotas vecinos de Alba, camareros, dependientes de comercio, toreros (Victoriano Posada y el Viti), pero también gente del oficio: payasos viejos, prestidigitadores olvidados, artistas de circo, el director Jaime de Armiñán, que fue un niño encandilado por su hermano Felipe Moreno y por su muñeco el loro Kiko; el mago Beherman, en su taller, donde fabrica aparatos y donde guardaba secretamente el auténtico, el inigualable loro Kiko desde hacía décadas; Íñigo, que en los ochenta le entrevistó en Directísimo. Fofito habla con camisa a cuadros y cigarrillo en mano, la cara curtida del artista que se ha enfrentado a todo lo que no le gusta de su oficio y de la vida. Solo falta en la película el sobrino del señor Wences y de Felipe Moreno, el productor y ventrílocuo José Luis Moreno. Una vez, en 1977, sacó a su tío en Musiqueando, el programa de televisión que presentaba con Eva Gloria. Es suficiente comparar el número de su muñeco Monchito con lo que hacía el señor Wences con la mano, o el número de su cuervo Rockefeller con el loro Kiko de su otro tío, para saber cuánto había tomado este artista de su familia.

Una calle de Nueva York que cruza con la avenida 54, en Broadway, cerca del Ed Sullivan Theater, lleva el nombre de Señor Wences Way. En Youtube se le puede ver haciéndole un número a la rana Gustavo en el show de los Teleñecos; fue Jim Henson quien le invitó personalmente. Durante años, la lápida del mejor ventrílocuo del mundo permaneció sin nombre como un naipe en blanco. Tuvo que encargarse de grabarlo su representante americano una vez que fue de viaje a Peñaranda.

Larga vida al senor wences

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El Señor Wences y la Cultura Popular

En “Retrato de Familia”, un episodio de la 1ª temporada de la serie de televisión “Los Munsters”, Herman levanta una tapa de registro en busca del abuelo Munster, y pregunta si está allí. Una voz le responde que no, Herman le dice: “OK”, y la voz replica “Ok”. Entonces, Herman vuelve a preguntar “S’awright?”, y la voz gutural termina diciendo “S’awright”. Este gag aparece eliminado en el doblaje español.

Existe un homenaje al Señor Wences en la primera temporada de la serie de dibujos animados Scooby-Doo, de Hanna-Barbera. En el episodio titulado “Hassle in the Castle”, su voz y la frase “S’awriiiight” es utilizada por la cabeza de un esqueleto que indica a Shaggy la dirección del camino que debe tomar.

En un episodio de la serie de dibujos animados de 1959 “Tiro Loco” (Quick Draw McGraw, de Hanna-Barbera) aparece un diálogo entre Pepe Trueno y Tiro Loco en el que se repite la famosa “S’awriiiight”.

La frase “s’awright” es utilizada con frecuencia en la serie animada “Los Picapiedra”.

Varios episodios de la serie animada “Roger Ramjet” se sitúan en la república ficticia sudamericana de San Dominó, que es tan pequeña y empobrecida que el Gabinete Presidencial es literalmente un gabinete de madera. Cuándo el Presidente desea la confirmación de alguna de sus ideas, él pregunta al gabinete “S’alright? “y una voz gutural le responde “S’alright”.

En el corto de Chilly Willy “Half-Baked Alaska” (1965), de Walter Lanz, el pingüino y el perro Smedly hacen una rutina similar al “Nice?, Nice”, de Wences. Ocurre un gag similar al final “ de “Pesty Guest” (1965).

En “Fat Butt and Pancake Head”, un episodio de la serie “South Park”, Eric Cartman crea a una marioneta de mano idéntica al Johnny del Señor Wences. La marioneta de Cartman es una parodia de la cantante Jennifer López, aunque habla como Johnny, con una voz aguda y acento español. Cartman y la marioneta también realizan varias de las rutinas clásicas del Señor Wences, incluyendo el “S’alright” entre Cartman y la “Señorita López”.

En “Homer contra la empanada y Selma”, un capítulo de “Los Simpsons”, Bart crea una marioneta en su mano y dice “S’alright”.

En “ Sr. Saturday Knight “, un episodio de “Padre de Familia”, Peter Griffin crea una marioneta de mano asistiendo el entierro de Sr. Leed, para pasar como su abogado.

En “Aladdin” (1992), de Walt Disney, hay dos referencias al Señor Wences. La primera, cuando Aladino encuentra al Genio, y éste (Robin Williams) se describe como “a menudo imitado “, utilizando un tono agudo, con un acento español similar al de Johnny. La segunda, en la canción “Friend like me””, esta vez, las manos del genio aparecen como las de “Johnny”, con ojos pintados sobre el puño, aunque su voz no sea la misma.

Encontramos otra referencia al Señor Wences en la película de1979 “The In-Laws”. El dictador del país sudamericano en el cual discurre la acción, se dirige a los protagonistas principales indirectamente, vía “Johnny”, con un muñeco dibujado en su mano al que llama Señor Pepe.

En la novela “Caramelo”, uno de los personajes encuentra al Señor Wences en una celda de la cárcel de Chicago.

En el cómic “Sam y Max, Bad Day on the Moon”, Max aparece como el espíritu incorpóreo de la mano de Sam, que toma el aspecto de Johnny, con unas orejas de conejo añadidas. Max también dice “s’alright”, para aclarar que esto es un tributo.

En el juego “on line” “Kingdom of Loathing”, hay un personaje, Blaine, cuyo icono es una caja, y hablar con él da comienzo a determinadas misiones. Sin embargo, si no tiene misiones para el jugador, dirá: “Golpee en el lateral de la caja y pregunte ‘S’awright?”. Una voz, desde dentro responde, “S’awright “.

La Ópera rock “Buster Crabbe” (1990), contiene una canción dedicada al ventrílocuo, “Señor Wences Song” (Vaux/Trowbridge).

When everything is okay, it´s alright
With my Hispanic amigo tonight
When he starts whistling, the feeling´s so right
His band the Steaks is just clean out of sight
Exquisite puppets stew, and play the mouth harp, too
He´s SEÑOR WENCES! (s´aright)
When you’re alone and confused, it´s alright
That wacky puppet will put everything right
When your days are dark he’ll turn on the light
But when He´s hungry oh, those handshakes can bite
Ventriloquistic fist with which you will be kissed
He´s SEÑOR WENCES! (s´aright)


En la película "Pájaros de papel" (2010), en la que Emilio Aragón debuta en la dirección, se rinde un homenaje al Señor Wences en un momento de la cinta en la que el actor Lluís Homar disfraza su mano de "Johnny", y dice que el Señor Wences le ha "prestado" el número antes de marcharse a América".

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Agradecimientos a http://www.senorwences.com/
 
Por Chus Martínez.

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